domingo, 20 de enero de 2019

Buho - Ulises Varsovia

Tomado de Las nueve musas

    1. Búho. (Bubo bubo)
    Cuando al bosque la noche
    con su capa negra penetra,
    y rinden su sólida vigilia
  1. los extenuados seres silvestres,
    y ya no más que espeso silencio,
    nada más que el soliloquio del agua
    o el invisible roce de la brisa,

    eleva de pronto el búho sus claves,
    su idioma que la luna entiende
    y enhebra con sus rayos de plata.

    Y la noche muerta mira,
    la noche mira por dos pupilas
    fijas, redondas, centelleantes,
    clavadas, sumergidas en su hipnosis,
    como si la luna hubiera abierto
    dos orificios de fiebre en la sombra,
    o llamearan dos ascuas insomnes
    desde las vetas del fósforo.

    El búho en la densa tiniebla
    abre su imperceptible vuelo,
    y parece el ángel de la muerte
    cayendo sobre aterradas criaturas.
    O un espíritu de ultratumba
    cerniendo su entidad extinta
    sobre nocturnos transeúntes.

    Y el bosque sumergido en su mutismo
    calla cuando el señor de la noche
    cruza con sus ojos delirantes,
    cruza escrutando todo lo viviente.

Ulises Varsovia nos va dejando su poesía “a campo traviesa”, nunca mejor dicho. Y así lo imaginamos, con un bloc de campo y andando por esos mundos de Dios mientras observa todo bicho viviente, incluyéndose a sí mismo, a través del filtro de la naturaleza y la palabra.