domingo, 19 de agosto de 2018




A la AMIA
Sin fundamento estalló el infierno

conmoviendo a la estrella

que se astilló en mil cielos
llaga viva intolerante

derrumbando asombros 

enmudeció la sangre
padre 

la fiesta era pronto...

el beso repitió en el beso 
el amor sepultado
el invierno en todos
se tensó alelado

madre

se me desgrana el pecho...

la mano emuló a la mano 
solidaria
y en andrajos una gran lágrima
humedeció al escombro

eleva a voz alta la noche de la marcha

estoy de pie a la espera de la vida

aunque ruede el corazón cayendo al suelo
que en la grave soledad nadie está solo

y en el íntimo dolor no existe el miedo.

                                          ÁNGEL AZARMENDIA


jueves, 16 de agosto de 2018

Como un capullo - Ada Inés Lerner





Como un capullo 
Destilería - Juan Brambiya




Pasión, he pulido la piedra sagrada
el furtivo y callado planeta del amor
resguardo el vestigio en mi poema
cubro de mi placer la huella

Y después…
en todo mi cielo la vía he ocultado
en el desierto de mi sabana furtiva
con mis lágrimas de amor saturada,
con el espíritu sangrante fui capullo
y como una niña concedí mi flor

Y después
para volar cada noche de pasión
armé un juego para volar de a dos
yo soy mujer, pez o sirena

he derramado un capullo color sangre
con mi llanto blanco
con un sol sagrado lo iluminé
para que sepan cuánto he amado

Y después…
para iluminar siempre el camino
que humanos y dioses han creado
para que me sea dado florecer
me regocijo en todos los abrazos.



Publicado en Poemia - El fuego de Heliconia: 

viernes, 10 de agosto de 2018

En mi voz -- ¿Para que estoy viva?

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  ¿Para qué estoy viva?

                                              

Ay! sin ternura, sin pasión  ¿para qué estoy viva?
la devastación me envolvió sofocándome de vértigo
metáfora del horror inigualable de la guerra
desde el horizonte fijaba la mirada y
“nunca más” gritaba un cuervo emigrante
que llegó mientras reposaba entre la hierba

Soy una Madre en llamas, inocente e indefensa
soy la dolorida sorpresa de las hembras,
sólo melancolía en nuestra piel devastada
inerte, silenciosa, deshonrada de sí misma,
con precio la serpiente del paraíso, está muerta.

En la danza del bárbaro la vida aniquilada,              
en la batalla del hombre alienado, igual de lejana
su armadura resentida en nuestro horizonte.
 Pesadilla de un hombre sordo que arrasa
desde lejos la caótica avanzada de despojo

¿es Aquel  quien nos mira, ausente, mientras pesa su oro?

Ay Señor, serás testigo vivo del horror cercano
verás un imperio de osamentas y niños heridos de dolor
¿Quién cosechará la miel? ¿un oso en la mañana?
¿un tribunal reprobará nuestro dolor de hoy?
Impaciente el guerrero dice buscar la paz y la justicia
en la injusticia y la masacre, ¿el ave salvaje abrirá la flor?

dolorida sorpresa de la hembra ¿a quién le importa?  
entre sueños al alba, Eva agraviada (pluma, piel o escama)
el quinqué ilumina la agonía, al final no le importa
si anhelante estalla la barbarie, fantasma ebrio de la sinrazón

                              Ay! A la cruenta destrucción sucede el sol …