| imagenes de Google |
lunes, 16 de noviembre de 2020
lunes, 3 de junio de 2019
Hoy Poesía - J. Guillen / Andrés Lascano García
Variaciones
sobre un poema de J,Guillén
Tu sombra aparece y aguarda
sobre las piedras y sobre las brañas
lo oscuro se junta
¿Fin? No. El silencio recibe
mis oraciones en tu alfombra
los sones menguantes del mundo
en tu voz, en el eco íntimo y dúctil
pozo de ocaso, nada se pierde
la tierra en su ser profundiza.
Acaso la memoria se deba
enteramente a los ojos de los hombres
o a las palabras de un sol perimetral y despierto
que olvidò colgado su saco en un verano fantasma,
acaso sea otro quien frecuenta
la ignorancia sabia de algùn libro
o esas arenas principiantes,
o esos mares convencidos de ser mares,
nada sabe el amor de romperse
en las caderas firmes de la tierra,
de correr el golpe y caer rendido
en ese andar corroìdo de la espuma,
ya es tiempo mujer,
sube a la memoria de mi mano calva,
dejate romper como las olas,
devuelveme el silencio
y llevate si quieres el poema.
o a las palabras de un sol perimetral y despierto
que olvidò colgado su saco en un verano fantasma,
acaso sea otro quien frecuenta
la ignorancia sabia de algùn libro
o esas arenas principiantes,
o esos mares convencidos de ser mares,
nada sabe el amor de romperse
en las caderas firmes de la tierra,
de correr el golpe y caer rendido
en ese andar corroìdo de la espuma,
ya es tiempo mujer,
sube a la memoria de mi mano calva,
dejate romper como las olas,
devuelveme el silencio
y llevate si quieres el poema.
domingo, 28 de abril de 2019
En mi voz -- Pequeños poemas en mi voz
Pequeños poemas en mi voz
Pregunta
Qué busco
en el borde de mi vida
es la palabra
perdida en la pregunta
es la palabra
que defina mi existencia
que defina mi existencia
estoy allí
donde nadie me puso
perdida en la pregunta
domingo, 20 de enero de 2019
Buho - Ulises Varsovia
Tomado de Las nueve musas
- Búho. (Bubo bubo)
Cuando al bosque la nochecon su capa negra penetra,y rinden su sólida vigilia- los extenuados seres silvestres,y ya no más que espeso silencio,nada más que el soliloquio del aguao el invisible roce de la brisa,eleva de pronto el búho sus claves,su idioma que la luna entiendey enhebra con sus rayos de plata.Y la noche muerta mira,la noche mira por dos pupilasfijas, redondas, centelleantes,clavadas, sumergidas en su hipnosis,como si la luna hubiera abiertodos orificios de fiebre en la sombra,o llamearan dos ascuas insomnesdesde las vetas del fósforo.El búho en la densa tinieblaabre su imperceptible vuelo,y parece el ángel de la muertecayendo sobre aterradas criaturas.O un espíritu de ultratumbacerniendo su entidad extintasobre nocturnos transeúntes.Y el bosque sumergido en su mutismocalla cuando el señor de la nochecruza con sus ojos delirantes,cruza escrutando todo lo viviente.
Ulises Varsovia nos va dejando su poesía “a campo traviesa”, nunca mejor dicho. Y así lo imaginamos, con un bloc de campo y andando por esos mundos de Dios mientras observa todo bicho viviente, incluyéndose a sí mismo, a través del filtro de la naturaleza y la palabra.
jueves, 20 de diciembre de 2018
Ada Inés Lerner
entre mareas y cielos, redes y nubes
entre mareas y cielos, redes y nubes.
acorralada
Entre mareas
y cielos, redes y nubes
se
ocultó una soga
oscura
y la libertad posible
entre mareas
y cielos, redes y nubes
mi cuerpo, pájaro pesado y triste
(pobre bestia acorralada)
entre mareas y cielos, redes y nubes
una herida absurda
no importa dónde
sin razón
estéril
entre mareas y cielos, redes y nubes.
en mis escamas oscuras
oculté la
angustia
entre mareas
y cielos, redes y nubes
ya libre detuve mi vuelo
sábado, 8 de diciembre de 2018
MIS POEMAS EN ANTOLOGIA SADE 90º ANIVERSARIO
Nacimiento
de mi niño inocente he abierto los ojos
los campos felices de su visión cubiertos de
juguetes
sonrío, quiero oír su nueva risa sonora,
y escondí los rencores en mi corazón
nada contaminará sus sueños felices
todo mi dolor oculté sin lagrimas
la sucia red de ambiciones humanas
nada ni nadie podrá herir mi razón
en las flores blancas ilusión el rocío
será puro el amor en la roja ternura
y en cada una polvo de estrellas,
de lilas, alelí y amapolas los perfumes
conozco el suelo donde crece el centeno
y la semilla para plantar el arroz
nubes en un cielo color de esmeralda
y la luz de la vida que me da el sol
en el cielo sagrado de la eternidad
por el Señor nuestro Dios
mi niño no será olvido
ni guerrero de hierro ni palabra inversa
que dañe hiriente ningún corazón
Embarazo
a veces
ése que es, cabeza abajo
a horas muy tempranas
se trepa por tus vértebras
a veces
te llega esa necesidad antigua,
milenaria,
de ser pájaro, de desear sus alas;
a veces
se hamaca en tu cuerpo;
te sentís equipaje de paisajes no vividos
estallan imágenes
necesarias para las lágrimas
la granada se abrirá de pronto
te llegará una voz anónima
del que habita en vos
y en gajos serás partida
espejo de tus retratos interiores
desandará el camino
Homenaje al hijo
noches infinitas sembraron una pasionaria
en los flancos de mis montañas.
óvulo de antigua
ternura
florecido en el grito fecundo
de un ave nocturna y desvelada
florecido en el grito fecundo
de un ave nocturna y desvelada
y aunque
el frío del miedo
recorriera la tierra,
regaré tu nombre
tu nombre de hijo nacido por rito sagrado
tras la vana apariencia humana
se yergue el sueño divino
entre todas mis contradicciones
en mi vientre germinado
yo te seguiré amando en las semillas
en la tierra y en el agua
domingo, 19 de agosto de 2018
A la AMIA
Sin
fundamento estalló el infierno
conmoviendo a la estrella
que se astilló en mil cielos
llaga viva
intolerante
derrumbando asombros
enmudeció la sangre
padre
la fiesta era pronto...
el beso repitió en el beso
el amor sepultado
el invierno en todos
se tensó alelado
madre
se me desgrana el pecho...
la mano emuló a la mano
solidaria
y en andrajos una gran lágrima
humedeció al escombro
eleva a voz
alta la noche de la marcha
estoy de pie a la espera de la vida
aunque ruede el corazón cayendo al suelo
que en la
grave soledad nadie está solo
y en el íntimo dolor no existe el miedo.
ÁNGEL
AZARMENDIA
jueves, 16 de agosto de 2018
Como un capullo - Ada Inés Lerner
Como un capullo
![]() |
| Destilería - Juan Brambiya |
Pasión, he pulido la piedra sagrada
el furtivo y callado planeta del amor
resguardo el vestigio en mi poema
cubro de mi placer la huella
Y después…
en todo mi cielo la vía he ocultado
en el desierto de mi sabana furtiva
con mis lágrimas de amor saturada,
con el espíritu sangrante fui capullo
y como una niña concedí mi flor
Y después
para volar cada noche de pasión
armé un juego para volar de a dos
yo soy mujer, pez o sirena
he derramado un capullo color sangre
con mi llanto blanco
con un sol sagrado lo iluminé
para que sepan cuánto he amado
Y después…
para iluminar siempre el camino
que humanos y dioses han creado
para que me sea dado florecer
me regocijo en todos los abrazos.
Publicado en Poemia - El fuego de Heliconia:
viernes, 10 de agosto de 2018
En mi voz -- ¿Para que estoy viva?
![]() |
| Informarse |
¿Para qué estoy viva?
Ay! sin ternura, sin
pasión ¿para qué estoy viva?
la devastación me envolvió
sofocándome de vértigo
metáfora del horror inigualable
de la guerra
desde el horizonte fijaba la mirada y
“nunca más” gritaba un cuervo emigrante
que llegó mientras reposaba entre la hierba
desde el horizonte fijaba la mirada y
“nunca más” gritaba un cuervo emigrante
que llegó mientras reposaba entre la hierba
Soy una Madre en llamas,
inocente e indefensa
soy la dolorida sorpresa de las
hembras,
sólo melancolía en nuestra piel
devastada
inerte, silenciosa, deshonrada
de sí misma,
con precio la serpiente del
paraíso, está muerta.
En la danza del bárbaro la vida aniquilada,
en la batalla del hombre
alienado, igual de lejana
su armadura
resentida en nuestro horizonte.
Pesadilla de un hombre sordo que arrasa
desde lejos la
caótica avanzada de despojo
¿es Aquel quien nos mira, ausente, mientras pesa su
oro?
Ay Señor, serás testigo vivo
del horror cercano
verás un imperio de osamentas y niños heridos de dolor
verás un imperio de osamentas y niños heridos de dolor
¿Quién cosechará la miel? ¿un
oso en la mañana?
¿un tribunal reprobará nuestro
dolor de hoy?
Impaciente el guerrero dice
buscar la paz y la justicia
en la injusticia y la masacre,
¿el ave salvaje abrirá la flor?
dolorida sorpresa de la hembra
¿a quién le importa?
entre sueños al alba, Eva
agraviada (pluma, piel o escama)
el quinqué ilumina la agonía, al final no le importa
si anhelante estalla la barbarie, fantasma ebrio de la sinrazón
el quinqué ilumina la agonía, al final no le importa
si anhelante estalla la barbarie, fantasma ebrio de la sinrazón
Ay! A la cruenta
destrucción sucede el sol …
viernes, 27 de julio de 2018
Poema de Dora Gonzalez --

"Todos esos pasos que da el hombre usándose para su muerte"-
Álvaro Mutis
Álvaro Mutis
Un compendio de ritos vacíos
le sostiene el bolso
y ella va
por el filo de la calle.
Tan torva como baja
sucede entre la gente
en una tarde ciega
que le aúlla
sobre la curva
infinita
de algo parecido a su espalda.
Señora mínima
ella va
y con ella
los acordes
de un réquiem para su vida.
le sostiene el bolso
y ella va
por el filo de la calle.
Tan torva como baja
sucede entre la gente
en una tarde ciega
que le aúlla
sobre la curva
infinita
de algo parecido a su espalda.
Señora mínima
ella va
y con ella
los acordes
de un réquiem para su vida.
Dora González
Poema de:
Poema de:
martes, 24 de julio de 2018
Suplemento de poesía 2017 Revista Archivos del Sur: Ada Inés Lerner

Suplemento de poesía Revista Archivos del Sur: Ada Inés Lerner:
Rehén
esta piel tan ligera que me encierra
(abrigo escaso de impudor y despojo)
este
fracaso de suertes tan diversas
en silencio fatigan las palabras,
así suelo toparme con un río vencido
pobre espíritu anclado en su cauce
doliente recorte de años lejanos,
señales,
larvas de sangre en la tormenta inútil
como fósiles,
mis palabras nocturnas se desvelan
rehenes altivos y sensuales
que sólo sobreviven dentro de mí piel
Poeta invitada Thelma Nava - Tomada de Isla Negra
Thelma Nava
México -1931Tlatelolco 68
I
Es preciso decirlo todo,
porque la lluvia pertinaz y el tiempo de los niños
sobre los verdes prados nuevamente
podrían lograr que alguien olvide.
Nosotros no.
Los padres de los otros tampoco y los hijos y
los hermanos
que pueden contarnos las historias
y reconstruyan los nombres y vidas de sus muertos tampoco.
II
Tlatelolco es una pequeña ciudad aterrada
que busca el nombre de sus muertos.
Los sobrevivientes no terminan de iniciar el éxodo.
Pequeña ciudad fantasma, húmeda y triste
a punto de derrumbarse si alguien se atreviera
a tocarla nuevamente.
Nada perdonaremos.
Rechazamos todo intento de justificación.
III
Miro pasar las ambulancias silenciosas una tras
otra
mientras aquí en el auto
un anciano que sangra y no comprende nada
está en mis manos.
IV
Que no se olvide nada.
aunque pinten de nuevo los muros
y laven una y otra vez las piedras
y sean arrasados los prados incendiados con pólvora
para borrar, definitivamente
cualquier huella.
V
Ellos ignoran que los muertos crecen,
que han echado raíces sobre las ruinas
aunque los hayan desaparecido
(para que nadie verifique cifras).
Todo ha sido invadido por la sangre.
Aún vuelan partículas por el aire que recuerda.
Es de esperarse nuevamente su visita.
Los asesinos siempre regresan al lugar del crimen.
Es preciso decirlo todo,
porque la lluvia pertinaz y el tiempo de los niños
sobre los verdes prados nuevamente
podrían lograr que alguien olvide.
Nosotros no.
Los padres de los otros tampoco y los hijos y
los hermanos
que pueden contarnos las historias
y reconstruyan los nombres y vidas de sus muertos tampoco.
II
Tlatelolco es una pequeña ciudad aterrada
que busca el nombre de sus muertos.
Los sobrevivientes no terminan de iniciar el éxodo.
Pequeña ciudad fantasma, húmeda y triste
a punto de derrumbarse si alguien se atreviera
a tocarla nuevamente.
Nada perdonaremos.
Rechazamos todo intento de justificación.
III
Miro pasar las ambulancias silenciosas una tras
otra
mientras aquí en el auto
un anciano que sangra y no comprende nada
está en mis manos.
IV
Que no se olvide nada.
aunque pinten de nuevo los muros
y laven una y otra vez las piedras
y sean arrasados los prados incendiados con pólvora
para borrar, definitivamente
cualquier huella.
V
Ellos ignoran que los muertos crecen,
que han echado raíces sobre las ruinas
aunque los hayan desaparecido
(para que nadie verifique cifras).
Todo ha sido invadido por la sangre.
Aún vuelan partículas por el aire que recuerda.
Es de esperarse nuevamente su visita.
Los asesinos siempre regresan al lugar del crimen.
el abrazo, en poesía
Gabriel Impaglione Revista de poesìa Isla Negra desde Sardegna, Italia.
jueves, 19 de julio de 2018
Hoy: Dos poetas para todos los lectores

Entre líneas de la noche
Jorge
Oscar Bach
La rosa se marchitó
durante la noche
y, cuando la mañana
diluya las sombras,
dirás que las horas
fueron impiadosas.
No lo hagas, es la
naturaleza de la especie.
En algún momento, el
pétalo, como la angre,
se seca y da paso al
tiempo impensado; entonces
la fragancia de la
rosa se hace más intensa
para engañar, como el
amanecer, a la razón.
Por eso elijo la
penumbra: en la beatitud
de la esencia, todo
existe; nada se pierde
cuando se rasga el
velo de la apariencia.
Toma la copa, hermano.
Susana Cattaneo
Sé que hay un mundo
de sombras que nos sigue de cerca;
arenas cansadas y
cielos quebrados que temen la muerte.
Hay un gemido de
gaviotas
que se adorna de
ortigas y abarca los mares.
También lámparas y
campanas sordas.
Ojos apagados de
tanto mirar lejanías y tal vez,
una cruz horadando
esperanzas.
Toma la copa.
Se escucha un extraño
sonido de árboles
que crecen en la
mitad del mundo.
Vibra el llanto de
alguien
que perdió el calor
de las palabras.
Creo que juntos es
posible recorrer el sueño de las hadas
y que de la mano
podemos caminar
sin miedo por toda
esta tristeza,
Aún podemos, hermano.
Bebe: la copa tiene
vino, miel y luz.
Tómala porque a pesar
de todo
en algún lugar, sigue
naciendo la vida.
domingo, 15 de julio de 2018
Misandria --- En mi voz
Misandria
fem.
dícese del fastidio que provoca en
algunas mujeres
cierto
animal bípedo implume del género masculino
de la raza
humana. ú.t.c.s.
Desde tiempos inmemoriales
hemos desandado penosos pasillos de bibliotecas cómplices, consultando tratados
de conspicuos contenidos.
¿Por qué? podrían
preguntarnos. Creemos que la mejor respuesta es que hemos decidido reconstruir,
desde la literatura y con justicia, el idioma que amamos. Es este
un plan tan extravagante y asombroso que vamos a necesitar de la contribución
de cada escritora/or que desee aportar a posteriores ediciones y a otras ya
desaparecidas.
Quizás el vocablo que
hemos elegido sea culpable de adjetivar
en exceso. Puede ser. Creemos que si hoy nos ocupa y preocupa es porque
sugiere dos términos pertinentes a nuestra situación: en primer lugar cita a la
familia de una trémula y afinada pajarilla entrerriana (........andria) y en
segundo lugar a una melodía religiosa del África virgen (misa..........).
Nada en su sonoridad
pre-anuncia y de-nuncia la enorme crueldad que se ejerce sobre uno de los
géneros más generosos de la raza humana. Es notorio analizar que este vocablo
se puede utilizar como sustantivo ya que es un hecho que puede (debidamente)
dar sustancia al sujeto.
En la literatura
subsistente, dominada por siglos de oscurantismo machista, el término
“misandria” ha sido injustamente sepultado por la preocupación ilusoria de la
pertinente Academia por incluir conceptos, a toda vista nubes de humo, con el
pretérito concepto de sustentar la desaparición indefinida de nuestra identidad
femenina.
Una de las escuelas
lingüistas que más ha investigado la conveniencia de incluir la voz misandria
en el uso diario de la lengua, ha sido la liderada por la abajo firmante. Si alguna/o de nuestras/os lectoras/es se
siente inclinada/o a continuar en esta huella, le sugerimos integrarla a su
objeto poético, a fin de abonar a un proceso y no ser copartícipe voluntario
(ahora que ya lo sabe) de un pasado irrecuperable.
Para quien se sienta
escandalizada/o le recordamos que ya “Segismundo Froid“ hablaba de la envidia
del clítoris que desvela al macho de la especie. Deseamos contribuir a fundamentar este
postulado científico (con el único fin de apostar al esclarecimiento del tema),
que la envidia la genera (en el mismo espécimen) la posibilidad de la
maternidad sólo por el género femenino, y que dicho ejemplar está demasiado
atento a “ocuparse en destruir aquello que no se siente capaz de construir”.
El primer y único
proyecto en este sentido que nos ha llegado a través de la filosofía fue propuesto por Platón, sabio ermitaño, analfabeto y funcional, que
en su dialéctico colérico lo definió ajustándose a su perspectiva, a fin de
influir en la realidad, cuando se calificó a sí mismo como un “animal bípedo implume”.
Hasta aquí una
síntesis de nuestra postura, sustentada en principio, en una traducción apócrifa del Journal Femenil de La
Banda Roja.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




